Entrada originalmente escrita el 15/12/06

Si os vais a comprar una tele para estas fiestas o más tarde, os recomendaría que leyeseis esta entrada en la que comparo dos estándares:

  • HD Ready: Si desde cuando empezó el boom de las teles LCD y Plasma y desde sus bajadas de precio, os habeis comprado una de esas teles pensando que eran lo último y que por tener el símbolo “HD Ready” en una esquina ya estarían preparadas para bastantes años, siento deciros que, en parte, os equivocasteis, leer luego el apartado “Full HD”. HD Ready significa literalmente “preparada para la alta definición” pero, ¿qué es la alta definición? Se considera alta definición los formatos 720p, 1080i y 1080p. Vale, ¿y qué carajos es eso?, para que lo entendais (espero que sea así), la i y la p que están después de un número significan “interlaced” (entrelazado) y “progressive” (progresivo), respectivamente. ¿Qué diferencia hay entre “entrelazado” y “progresivo”? Hay dos tipos de proyección para televisores. En las imágenes entrelazadas, la pantalla muestra líneas alternas, con lo que sólo se muestra la mitad de la pantalla al mismo tiempo. El televisor cambia las líneas que se muestran en cada fotograma, refrescando la pantalla de forma tan rápida que percibimos la imagen completa. Con las resoluciones progresivas se muestran todas las líneas de la pantalla cada vez que se refresca la imagen. Esto proporciona una imagen nítida y espectacular. En este caso, 720p son 720 líneas horizontales que se muestran todas de una vez al “refrescar” una imagen, y 1080i, son 540 líneas horizontales (las pares) que se mezclan con las 540 restantes (las impares), pero tan rápido que parezca que sean 1080 líneas.
  • Full HD: Esta parece la definitiva resolución, los 1080p, que en vez de ser las 720p de antes, son 1080p. Esta resolución se considera como Full HD, o en español, “plenamente alta definición”, vamos lo máximo. Como decía antes, al mostrarse todas las líneas de la pantalla a la vez, proporciona una imagen nítida y espectacular.

Si aún no te has cambiado de tele y aún tienes esas viejas de tubo (de las de culo gordo), te convendría pensar en un futuro no muy lejano cambiar a una TV con Full HD si es posible. Eso si, te puedes comprar una tele de tropecientosmil euros y luego verla fatal. ¿Por qué? Depende de varias cosas, si quieres ver la TV con esas resoluciones, ejem, vete a EEUU o a Japón, o págate una operadora que te permita ver la tele con esas resoluciones (que no sé si existen en España). De momento, lo que esta al alcance de un ciudadano español, es la TDT (cosa absolutamente necesaria para los poseedores de estas TV de LCD o Plasma), que ni de coña llega a esas resoluciones, pero que se ve notablemente mejor que las retransmisiones analógicas (las de toda la vida) y que además ofrece servicios “avanzados (esto es España…)” como la interactividad y varios idiomas, cosas que se han de mejorar muchísimo antes del apagón analogico, en abril de 2010. Pero claro, hay más problemas, como los edificios que aún no están adaptados a esta tecnología (la mayoría), porque la antena esté demasiado vieja, o porque los cables ya esten viejos, o porque aún no se han puesto los módulos necesarios para ver la TDT (esto último es lo más común); la cobertura de TDT, que de momento sólo se puede conseguir en núcleos importantes, como ciudades; que el cacharro receptor de TDT que te hayas comprado en el Carrefour o en el Media Markt por menos de 60 €, lo vas a tener que cambiar pronto por ser tan barato y no ofrecer buena calidad; que tu comunidad de vecinos no quiera adaptar la antena (cosa que va a tener que hacer antes de 2010) y problemas de ese tipo. Esto para ver la tele en más o menos buenas condiciones, pero para aprovechar al máximo esas resoluciones, necesitas un aparato que las proporcione, es decir, un reproductor de DVD, una consola de última generación, y cosas así, pero siempre conectadas por un cable HDMI (High Definition Multimedia Interface), un cable equivalente al euroconector pero con alta calidad en vídeo y en sonido; esto significa que tu tele ha de tener entrada HDMI (las teles LCD o Plasma ya lo suelen llevar) y tu dispositivo (un reproductor de DVD, una consola de última generación…), una salida HDMI, y conectarlas por el cable del mismo nombre, que es el que te ofrece la calidad necesaria para ver tu TV con alta definición. Luego intervienen los formatos sucesores del DVD, de los que ya he hablado en este blog, el Blu-Ray Disc y el HD-DVD. Intervienen porque con un DVD no obtienes verdadera alta definición aun poniéndolo en un reproductor de DVD con HDMI, ya que no está hecho para esas resoluciones, en cambio los sucesores, sí. Por ejemplo, para disfrutar una resolución de 1080p, has de tener una TV con Full HD, una PlayStation 3 modelo 60 GB (por poner un ejemplo) y un cable HDMI de buena calidad (y no un zurullo de coña de estos de 6 €), y una película en Blu-Ray, ya que estamos hablando de PS3 (o un juego que ofrezca 1080p). Con esto, te quedas sin unos 4.000 € (o más, si eres exigente como yo) pero vives una experiencia alucinante. Luego otro tema es el del sonido…

Os dejo unas fotos de los distintivos HD Ready, de Full HD y de HDMI, y perdonad que me haya enrollado tanto, pero es que me apasiona el tema, del que podría escribir más, pero ya os aburriria con tanta nomenclatura y tanta nueva tecnología…