A pesar de lo que vimos ya hace más de un año, ahora que tengo la oportunidad de probarlo he de decir que aquel vídeo no se corresponde en absoluto con la realidad.

Cuando lo inicias por primera vez, creo recordar (lo hice ya hace un mes o así) que te sale un asistente (typical Windows) donde te hace leer unos textos para que el ordenador se "acostumbre" a tu voz y a la vez te enseñe cómo usar el reconocimiento de voz, es decir, los comandos que tienes que decir al ordenador para que te entienda, como por ejemplo, "Abrir Internet Explorer" o "Ir al menú Inicio".

Creo que esto era voluntario hacerlo, pero si lo hacías mejoraría notablemente la precisión en el dictado de palabras. Yo lo hice completo, y probé a leer un texto cualquiera en Word, y me quedé asombrado de lo bien que iba. Cierto es que hay que pronunciar bien, pero leyendo a una velocidad normal (incluso más rápido) iba perfectamente. Cuando estás leyendo "de corrido", se espera a que acabes y luego te lo muestra todo de repente en la pantalla, aunque si hablas mucho, lo va escribiendo a bloques. Los errores que comete, yo diría que el 90% de los casos es culpa del que dicta, y los que de verdad comete el programa, si los rectificas, va aprendiendo y no volverá a cometer el mismo error. Se pueden corregir los errores simplemente diciendo "Corregir <palabra>" y te muestra una lista numerada con palabras o expresiones que más se parecen y si está en el número 2, por ejemplo, simplemente dices "Dos, aceptar" y ya está. Si no está, también se la puedes dictar.

El reconocimiento de voz no es sólo para dictar cosas a un procesador de textos, sino que también sirve para manejar muchos otros programas con sólo utilizar nuestra voz. Navegar por Internet, escuchar música, configurar el sistema… son sólo algunas de las muchas cosas que puedes hacer, pero lo que está claro es que la verdadera utilidad de esta herramienta de Windows Vista es el dictado.

Yo agradezco enormemente que los de Microsoft incluyan estos programas "extras" dentro de su sistema operativo, como también los útiles de Windows Media Center, Windows Movie Maker, Windows Mail y todos los que se pueden descargar gratuitamente desde la Web de Microsoft, como el archifamoso Windows Live Messenger, o el Windows Live Writer, del que hablaré con detalle en mi próxima entrada.