Si has llegado aquí sin leer la primera parte, quizá te interese leerla.

El monitor: Samsung SyncMaster XL2370

Cuando al fin me decidí comprar el ordenador, me planteé cambiar también el monitor porque estrenar ordenador sin monitor nuevo no es lo mismo. No sólo por eso, claro; además quería pasarme al formato panorámico y olvidarme de las resoluciones “cuadradas”.

Yo diría que me empezó a picar el gusanillo de cambiar el monitor cuando vi el monitor de 27 pulgadas del nuevo iMac, que es retroiluminado por LEDs.

Así que primero estuve buscando a ver qué monitores estaban mejor puntuados en las reviews, y me encontré con este Samsung de 23 pulgadas que además estaba retroiluminado por LEDs, como el del iMac.

A partir de entonces, y después de dudar viendo otros modelos de la competencia, me decidí por él. Me fui a ver si en la web de Fnac lo tenían, y me sorprendió que sí que estaba, y además a buen precio. Sí, me sorprendí hasta que me di cuenta de que el modelo que estaba mirando era el P2370, que es el mismo pero sin LEDs y sin entrada HDMI. Del que yo quería no había ni rastro. Ni ahí ni en ninguna otra tienda física.

Lo miré por tiendas online, pero aunque lo encontrase más barato no lo quería comprar por Internet porque dudaba si un monitor de 23 pulgadas no iba a ser demasiado grande para mi escritorio, y si tenía que devolverlo no me hacía mucha gracia.

Al final, lo encargué en El Corte Inglés (sabiendo que iba a pagar más, pero era el único sitio físico dónde lo podía pedir) y días más tarde me lo trajeron. Curiosamente, las dos cosas (el ordenador y el monitor) me vinieron el mismo día.

La caja la vi enorme, pero nada más lejos de la realidad. Una vez puesto en su sitio, vi que tenía el tamaño ideal, y además tuve suerte porque no me vino ningún píxel defectuoso (esto da mucha rabia).

La resolución nativa es de 1080p, y claro, se me ocurrió la idea de que cuando el salón está ocupado, podría traerme la PS3 a mi habitación y usarla cuando quisiera… Bien, pues compré el cable HDMI, ¿pero y el audio?

El monitor trae una entrada DVI, una entrada HDMI y una salida óptica (además de una analógica) para sacar el audio del HDMI por ahí. Aunque eso daba igual, puesto que la PS3 también trae salida óptica. El problema residía en que mis altavoces no tienen entrada óptica.

Así que miré una tarjeta de sonido para el ordenador que llevase una entrada óptica y así solucionar el problema. Al final la compré en Alternate como comenté en la primera parte de este post. Además, con una tarjeta de sonido no integrada en placa, me aseguraba mejor calidad de sonido, y teniendo en cuenta que siempre estoy poniendo música, pues la iba a aprovechar bien.

¡Pues vaya si se nota! En un futuro no muy lejano también tenía planeado cambiar los altavoces, pero ahora con la nueva tarjeta de sonido, ni me lo planteo porque suenan muy, muy bien.

Lo malo de esto es que para escuchar el audio de la PS3, hay que tener también el ordenador enchufado, aunque para todo hay solución, puesto que como comentaba antes, puedo enviar el audio por el HDMI de la PS3 al monitor, y del monitor conectar un cable a la salida analógica para conectarlo a los altavoces, que ese tipo de conexión sí que lo tienen. Inconveniente: no tengo ni de lejos la misma calidad de sonido (y mucho menos 5.1) que conectándola al PC.

Total, una vez todo conectado, vi mi PlayStation 3 funcionando por primera vez a 1080p (en el salón sólo llega a 1080i), y claro, todo fantástico.

El uso principal no va a ser ese, claro, pero bueno. Usándolo con el ordenador va genial también, a 1920×1080 puedo poner dos aplicaciones una al lado del otra teniendo espacio para las dos, y eso ahora con Windows 7 es un placer hacerlo con Aero Snap.

Las características técnicas las tienes aquí, por si les quieres echar un vistazo.

El monitor que tenía no estaba del todo mal, pero ahora lo comparo con éste nuevo y entonces me doy cuenta de que he hecho un muy buen cambio.

Total, que vuelvo a decir lo mismo que con el ordenador, estoy muy contento con el nuevo monitor.

En definitiva, espero que no te se haya hecho muy pesado leer estos dos post y sólo me resta decir que no me arrepiento de haber cambiado el equipo un pelín antes de hora y creo (y espero) que éste me dure unos cuantos años.

Puedes ver más fotos del ordenador y del monitor en el álbum web de Picasa.