Hace unas semanas estuve en Portugal, y, para mi sorpresa, en Lisboa me encontré un Fnac. Por supuesto, entré a cotillear y me sorprendió el precio de uno de los artículos (clic para ampliar):

Un disco duro LaCie de 1 TB por 70 €, mientras que aquí en España he buscado exactamente el mismo artículo, en la misma tienda y está por:

Sí, 90 €, casi un 30% más caro que en Portugal. Esto es sólo un ejemplo, pero ¿por qué he de pagar 20 € de más por lo mismo? Por el dichoso canon digital.

No diré más.