Como decía en el post anterior, he dado el salto a lo grande y me he pasado de Blogger a Wordpress montándome el servidor en mi casa para ahorrarme los gastos del contrato de un alojamiento, que era lo que me echaba para atrás al plantearme el cambio.

Esto no lo hubiera llevado a cabo en el caso de no tener abandonado mi ultraportátil. Lo usé mucho en el primer año de la universidad, pero ahora que tengo Internet en cualquier sitio con un aparato mucho más pequeño, ni lo sacaba de casa siquiera. Tampoco es que se pueda comparar el iPhone con el ultraportátil, pero me he dado cuenta de que con el teléfono de Apple ya no necesito el mini ordenador.

Si le das a More (que por fin puedo usarlo), ¡no te asustes por la longitud del post!

Bien, todo empezó a principios de este año, cuando trasteando con mi modem router ADSL (queriendo saber si podía optimizar mi velocidad) me encontré con una opción de la que no me había percatado antes: DDNS.

Se trata de un servicio gratuito muy útil para las IP’s dinámicas, porque permite acceder a tu router desde cualquier lugar del mundo sin conocer la IP que tengas asignada en ese momento. Simplemente te registras, eliges una dirección que sea fácil de recordar (de tipo loquesea.dyndns.org por ejemplo) y luego pones tu nombre de usuario y contraseña en el router, para que él se encargue automáticamente de actualizar la IP que te proporciona tu ISP.

Yo ya había oído de este servicio, por ejemplo cuando estuve probando escritorio remoto, para poder ver y manejar mi ordenador desde la universidad, porque también necesitas acceder a tu router desde fuera de tu red de área local.

Después de solucionar este pequeño inconveniente, me acordé de que tenía una revista de informática donde te explicaba a grandes rasgos cómo montarte tu propio servidor en casa con Ubuntu. Lo leí por encima y como no me pareció difícil y tenía todos los recursos, me puse a ello.

El pequeño servidor

Cogí el ultraportátil y lo primero que hice fue formatearlo e instalarle Ubuntu Server, todo esto sin problemas gracias al cable conversor. Una vez estuvo instalado vi que al ser la versión servidor no tenía instalado por defecto el entorno gráfico, así que le instalé lo básico de Gnome y continué (no soy tan pro como solo para tener consola).

Instalé Apache, pero para usar WordPress se requería también de MySQL y PHP, así que los instalé, los configuré (no sin antes consultar tutoriales por Internet) y puse los archivos de WordPress en la carpeta correspondiente. Instalé WordPress, lo configuré a mi gusto, busqué una plantilla molona (o theme, como dicen por aquí), y me dispuse a importar todos los posts y comentarios de Blogger mediante la herramienta que el propio WordPress tiene.

Todo esto lo he resumido y dicho así parece fácil y rápido, pero siempre surgen problemas tontos (o no tanto) y te quedas atascado un buen rato hasta que das con la solución.

Al importar los posts, me encontré con que WordPress no me mantenía los permalink originales, es decir, que Blogger genera unos y WordPress, por defecto usa otros. ¿Qué significaba esto? Pues que ninguno de los enlaces que salen en Google funcionarían, y sería un completo desastre. Por suerte, mediante un plugin y configurando un par de cosas más, conseguí que todo volviera a estar en orden. Todo, excepto las URL de las categorías y el feed.

Resulta que en Blogger las categorías tienen enlaces de tipo /search/label/nombre-categoría, pero en WordPress es diferente. Como este asunto no me molestaba tanto como los permalinks de los posts, lo dejé como me lo puso el importador y así aprovechaba para hacer una jerarquía de categorías, cosa que en Blogger no se puede.

Respecto al feed pasaba una cosa similar: en Blogger el feed es del tipo /feeds/posts/default, y en WordPress es simplemente /feed. La mayoría de los suscritos no tendrían problema por usar el feed de FeedBurner, pero la gente que me siguiera con el feed original de Blogger, no recibiría a partir de ahora las nuevas entradas. Para solucionarlo edité el fichero .htaccess para hacer una redirección permanente 301 hacia el feed de FeedBurner.

Como estuve viendo que el theme que había instalado me convenció como para quedarse definitivamente, me dispuse a re-traducirlo. Y digo “re-traducirlo” porque ya estaba en español, pero había muchos detalles que no estaban bien y quería subsanarlos. Por ejemplo, había mayúsculas por doquier, prácticamente ninguna tilde, etc. Y como yo soy muy titismiquis con estas cosas, edité el fichero de traducción y ahora creo que ya está todo como debe. Aún así, si ves cualquier detalle, por mínimo que sea, que esté mal, me gustaría que me lo comunicases.

Como el servidor lo tengo al ladito del router (conectado por cable de red, claro está) y el router está en el salón, me era incómodo estar desplazándome desde mi habitación hasta él para cualquier chorrada. Así que abrí el puerto 21 además del 80 que ya había abierto antes para poderme comunicar con él a través de FTP.

Todo genial, hasta que me encontré con el problema de los permisos, que si el usuario tenía permiso para leer pero no para escribir y mil problemas más debido a que no acababa de comprender el sistema de usuarios y grupos de GNU/Linux. Cuando lo entendí, di los permisos adecuados a las carpetas y solucionado.

Pero se me ocurrió que, ya que estaba, podría tener acceso a una consola remota desde mi ordenador, así ya no tener que desplazarme en ningún momento. Busqué por Internet y enseguida apareció el comando ssh. Instalé lo necesario en el servidor y listo: acceso remoto, y si quería también con entorno gráfico.

He de decir que para estas operaciones de control remoto, he estado usando una máquina virtual Ubuntu que tenía instalada en mi ordenador, para tareas de la universidad. Me ha venido bien tenerla instalada, la verdad.

Uno de los últimos problemas gordos que he tenido y que hoy mismo he podido solucionar, ha sido el tema de los emails. WordPress, como Blogger, te puede notificar por correo electrónico de cuando te escriben un comentario, pero observé que, aún teniendo la opción marcada, no me estaban llegando.

Encontré la solución si instalaba un plugin para usar un servidor SMTP como el de Gmail, pero me quise complicar la vida y me lancé a montarme un servidor de correo con sendmail.

Me pasé horas y horas toqueteando montones de archivos de configuración y buscando tutoriales, y logré que funcionase, pero ¡oh, sorpresa! Al querer enviar un correo de prueba a Hotmail o Gmail, éstos me lo rechazaban por tener IP Dinámica (aquí da igual que tuviese lo de DynDNS). Esto lo hacen la mayoría, para prevenir el SPAM. Como no encontré manera de solucionarlo, deseché la opción.

Como todavía no estaba rendido del todo, no me fui a la solución fácil (instalar el plugin) e investigué un poco más con otros métodos. Entonces encontré una solución que pasaba por modificar unos archivos .php de WordPress para que enviara los correos con el servidor SMTP que tú le dijeses y lo logré configurando la cuenta de correo que me daban al contratar el dominio. Supongo que también podría haber usado el SMTP de mi cuenta de Gmail, pero lo quise hacer de esa forma.

Este problema del correo me ha tenido liado un par de días, y realmente es para volverse loco si no te funciona a pesar de que en Internet no falta información al respecto.

Una cuestión que me preocupaba (y me sigue preocupando) es el tema de la velocidad de subida. Como ya sabemos de sobra los que solemos subir ficheros a Internet, la velocidad de subida que tenemos suele ser, en la mayoría de los casos, penosa. Así que me preocupa el hecho de que estando varios visitantes a la vez, el rendimiento se vea afectado y tarde demasiado en cargar el blog. Hay que tener en cuenta que 30 y pico KB por segundo es muy poco.

Por no hablar de que si se estuviera subiendo a esa velocidad, prácticamente me quedaría sin Internet de lo lento que iría. ¡Al menos no tengo límite de transferencia! De momento he estado haciendo pruebas y parece que va bastante fluido.

Por supuesto, para evitar esto en la mayor medida, todos los archivos “pesados” (como las imágenes) están en otros lugares. Las imágenes las sigo subiendo a Picasa, que para el blog me viene ni que pintado.

Por último, como me preocupa la vida útil del servidor, he instalado una aplicación para poder ver el estado del sistema, detalles como uso de procesador, RAM, datos enviados y recibidos, temperatura, etc.

Últimamente lo he estado monitoreando y nunca ha pasado de los 54 ºC, así que creo que va muy bien.

Acerca de el gasto de electricidad que supone tenerlo encendido las 24h, no lo tengo muy claro, pero precisamente este tipo de ordenadores está hecho para gastar lo mínimo, así que no me preocupa demasiado. Detrás del aparato ponía 36W, pero supongo que es el consumo máximo, y como ni siquiera tiene la pantalla encendida ni está a pleno rendimiento, yo diría que gasta menos que el propio router. Espero que no haya sorpresas en el recibo de la luz jeje.

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En definitiva, me alegro de haber hecho todo esto. Desde luego, así sí que voy a amortizar lo que me costó el ultraportátil. Ya lleva un par de días en plan test y no parece que haya habido ningún problema. Espero que dure mucho tiempo así. Lo único que justamente esta tarde se ha ido un momento la luz y claro, ha tocado reiniciar el servidor y dejar “muerto” un par de minutos el blog.

Por supuesto, si notas que va lento, que haya algún tipo de problema, como he dicho antes, ponte en contacto conmigo.