El otro día necesitaba usar un programa que parecía sólo funcionar en el obsoleto Windows XP, así que ya que me instalé Windows 7 Professional, decidí aprovechar Windows XP Mode.

Lo instalé, y no me funcionó tampoco… como no sabía si era problema de la máquina virtual, probé con VirtualBox, una fantástica aplicación para virtualizar sistemas operativos, de una manera rápida y sencilla.

Llevo usando VirtualBox desde que quise virtualizar una distribución de GNU/Linux, -en concreto Ubuntu- para poder trabajar en casa con cosas de la universidad. Instalé Windows XP Service Pack 3, y me sorprendió bastante la rapidez en arrancar XP.

Desde que ejecuto la máquina virtual hasta que puedo trabajar sin problemas abriendo aplicaciones (en este caso de prueba abro Internet Explorer), pasan aproximadamente 13 segundos, tiempo que considero cortísimo:

Ya me sorprendía en su día con los 24 segundos que lograba el ultraportátil también en arrancar Windows XP, así que ahora, prácticamente con la mitad del tiempo, es algo sorprendente (al menos para mí).

Al final conseguí que funcionara el dichoso programa, y no podría estar más contento con VirtualBox. Tal vez el XP Mode ofrezca más integración con Windows 7, pero VirtualBox también ofrece opciones para trastear con el SO anfitrión y el invitado, como la posibilidad de compartir el portapapeles, archivos, etc.