¿Recuerdas aquella entrada en la que quería sustituir mi modem-router por uno con WiFi n pero que al final devolví por no conseguir satisfactoriamente mi objetivo?

Bueno, pues ahora he tenido que cambiarlo forzosamente. El Linksys WAG54GS que nunca me había dado problemas, un día de mayo (como ves, voy con bastante retraso) decidió estropearse la parte del módem y con ello perder su funcionalidad más importante. Vamos, que se escacharró.

Antes de tener el Linksys tenía uno que me dió Movistar (Telefónica) en su día, un Zyxel P660HW-D1; el típico que daban. Éste último realmente no me funcionaba nada mal, pero tenía un problema que no soportaba: pésimo rendimiento WiFi con el iPhone. Así que en enero de 2008 lo cambié por el Linksys y dejé el Zyxel de reserva.

Como esto pasó de un día para otro, primero achaqué el problema a Movistar, porque el Linksys sincronizaba con la central ADSL, pero al rato se desconectaba. Al día o así de reportar la supuesta avería a Movistar, llegó el técnico a casa y, sorprendido, vi que la línea funcionaba perfectamente, y que el problema estaba en mi modem-router. Realmente no sé cómo no se me ocurrió conectar el Zyxel, pero se ve que confiaba ciegamente en el Linksys jaja.

Total, que como el Zyxel seguía teniendo el mismo problema, me fui a comprar uno nuevo. Seguí confiando en la marca Linksys y compré el WAG120N, un modelo similar en funcionalidades a mi antiguo Linksys, con la diferencia notable del diseño y que este nuevo ya es WiFi n, aunque sólo a 150 Mbps máximo, no a 300 Mbps, como sí ofrecían modelos superiores.

El módem-router ADSL Linksys WAG120N

A diferencia de mi antiguo modelo, con éste descubrí gratamente que uno de sus puertos LAN puede convertirse en WAN. ¿Qué quiere decir esto? Pues que si algún día por fin llega la disponibilidad de FTTH a mi casa y lo contrato, no me sería necesario cambiar el router. En pocas palabras, se puede utilizar como router neutro, en vez de utilizarse de módem-router ADSL.

Cuando llegó la hora de configurarlo, en concreto la parte del WiFi, ya estaba pensando en la mala experiencia que tuve con el modelo que devolví. Pero gracias a un email de Josemi logré que los ordenadores de casa que tenían una tarjeta inalámbrica compatible con WiFi n se conectaran a más de 54 Mbps (límite de WiFi g).

El problema que tenía la anterior ocasión es que no configuraba el WiFi con WPA2-AES, que según parece es necesario para funcionar a velocidades mayores de 54 Mbps. Además, también hay que configurarlo para que esté en modo mixto (b/g/n) y emita en 20 y 40 MHz. No me explico como es que estos datos no están especificados claramente en el manual, o en Internet mismo.

Con esta configuración no hubo ningún problema para funcionar a velocidades ya propias de WiFi n. Aún así, no en todos los ordenadores llegué a los 150 Mbps; supongo que por la compatibilidad de las tarjetas WiFi y/o distancia. También es posible que influyeran los dispositivos inalámbricos no compatibles con WiFi n, que se ve que bajan el rendimiento de la red.

Eso sí, tuve que sacrificar no poder conectar la PSP a Internet por la velocidad extra, porque dicho dispositivo no es compatible con WPA2-AES. No me importó mucho porque la PSP apenas la uso ya, pero bueno. De todas formas tengo entendido que se puede configurar WPA2 con la encriptación TKIP+AES, para que sea retrocompatible con los dispositivos que no soportan WPA2. Esto no lo puedo confirmar porque no lo he probado.

De todas formas, y como comprobarás en la próxima entrada, toda esta preocupación que tuve por mejorar la velocidad de la red local con el dichoso WiFi n, fue en vano.