Tal vez te interese leer antes el post en el que relato cómo fue la compra del iPad 2 el día del lanzamiento, por si no lo has leído antes.

Al final he tardado un poco más de lo previsto, pero ya está aquí: el análisis al iPad 2, el tablet que Apple lanzó al mercado hace aproximadamente un mes en España. El modelo analizado es el negro de 16 GB WiFi y me gustaría comentar que el análisis está escrito desde el punto de vista de alguien que no ha tenido la versión anterior del iPad ni ningún otro tablet. Comencemos pues.


En la caja

La caja “real” del iPad 2 venía dentro de otra más grande a modo de protección, o al menos fue así como me lo vendieron. Dentro de la verdadera caja del iPad, pocos elementos se encontraban en ella, como es habitual en los productos de Apple: un cargador, un cable USB – conector 30 pines para la carga y sincronización, una pequeña guía con los primeros pasos, la garantía y las siempre presentes pegatinas de Apple.

Del cargador me gustaría resaltar que no se trata de aquél tan pequeño que venía con el iPhone 4, sino el habitual hasta entonces: uno más grande que se forma con dos piezas, una de ellas siendo la que varía dependiendo del tipo de enchufe de cada país. Esto es así porque se ve que el iPad requiere de más potencia que el iPhone 4 para su carga.

Una segunda consecuencia de esto es una de las primeras sorpresas que me llevé al estrenar el tablet: el iPad no carga conectándolo a un puerto USB del ordenador. En estos casos, se muestra en la pantalla un texto que dice: “No está cargando” (visible en la primera fotografía), aunque sí que puede sincronizar sin problemas. Como excepción, puede cargarse en un ordenador si el puerto USB de éste está específicamente preparado para ello, como algunos de los que vienen en los últimos portátiles de Apple.

Aspecto exterior

Me acuerdo que cuando presentaron el iPhone 4 (y algo antes, debido al prototipo perdido) hubo gente a la que no le gustó nada el nuevo diseño, pero con el iPad 2 parece ser que han acertado de lleno: creo que casi todo el mundo está de acuerdo con que tiene un buen aspecto. Su extrema delgadez (8,8 mm, menor que los 9,3 mm del iPhone 4), los materiales empleados y la calidad del ensamblaje hacen una excelente combinación.

Por otra parte, yo mismo criticaba cuando vi el primer iPad el aparentemente gran marco que rodea la pantalla, pero después de este mes de uso, lo veo correcto. En el momento que se hiciera más delgado, una de dos, o coges el iPad incómodamente con medio pulgar fuera o tocas a la misma vez la pantalla haciendo que no responda bien.

En la parte delantera tenemos el botón Home, una cámara VGA, el sensor de luz ambiental y, obviamente, la pantalla: un panel multitáctil retroiluminado por LED con tecnología IPS de 9,7 pulgadas a 1024×768 (132ppp).

Por detrás únicamente se ve el altavoz, el logo de la manzana mordida y la cámara trasera, de más calidad que la delantera, pero poco más: 960×720 (0,7 megapíxeles).

En la parte superior encontramos el conector para auriculares (no incluidos), el botón de encendido/apagado y una minúscula rendija para el micrófono. Y en la inferior, nada más veremos que el conector dock de 30 pines.

Y por último, en el lateral derecho tenemos el control de volumen (muy similar al del primer iPhone, por cierto) y un interruptor que podemos configurar para que sirva de silencio o bloquee la rotación de la pantalla. El lateral izquierdo no tiene nada porque está pensado para servir de anclaje a la Smart Cover, de la cual hablaré más adelante.

Al igual que del iPhone 3G/3GS al iPhone 4 pasamos de formas redondeadas a planas, del iPad al iPad 2 justo lo contrario. No es que el primer iPad fuera del todo plano, pero indudablemente la segunda versión es más redondeada.

Características técnicas

Aparte de las especificaciones técnicas ya comentadas, el iPad 2 cuenta con lo siguiente:

  • Procesador Apple A5. Es la evolución del Apple A4, procesador que debutó con el primer iPad y que luego se incluyó en el iPhone 4. El A5 cuenta con la misma frecuencia de reloj (hasta 1 GHz), pero la diferencia es que es de doble núcleo.
  • 512 MB de memoria RAM, el doble que la generación anterior y mayor frecuencia al ser DDR2 (1.066 MHz).
  • La cámara trasera puede grabar en HD (720p), a 30 fotogramas por segundo.
  • WiFi (802.11 a/b/g/n) y Bluetooth 2.1 + EDR.
  • Giroscopio de tres ejes, acelerómetro y brújula digital.
  • 16, 32 o 64 GB de capacidad de almacenamiento.
  • Color del marco en blanco o negro.
  • Batería de hasta 10 horas (26 W·h).

El modelo 3G (sólo conexión de datos, nada de llamadas) también incluye las siguientes características:

  • Módulos UMTS/HSDPA/HSUPA (850, 900, 1.900, 2.100 MHz).
  • Módulos GSM/EDGE (850, 900, 1.800, 1.900 MHz).
  • GPS asistido.

El peso del modelo WiFi es de 601 gr. y el del modelo 3G es 613 gr.

Rendimiento

El nuevo procesador A5 junto al aumento de memoria RAM hacen que el iPad 2 vuele. El sistema funciona completamente fluido, sin ralentizaciones de ningún tipo. Las carpetas llenas de aplicaciones abren sin ninguna vacilación, en el cambio de aplicaciones (multitarea) la respuesta es inmediata, por muchas fotos que haya en tu biblioteca éstas se desplazan suavemente, la instalación / actualización de aplicaciones es rápida, las pestañas abiertas en Safari se mantienen en memoria para que no sea necesario recargarlas, etc. En definitiva, va bien servido en cuestión de potencia.

Ahora, lo que se queda algo corto es el propio iOS, que sigue siendo prácticamente el mismo que el del iPhone. Veremos qué sucede con iOS 5.0, pero se echa en falta un iOS realmente adaptado al iPad, para aprovechar su mayor tamaño de pantalla.

Las cámaras

Mención aparte a las cámaras, que dejan mucho que desear. Son malas hasta decir basta, pero bueno, utilizar, se pueden utilizar para videoconferencias FaceTime como mucho. Desde luego, para hacer fotografías, aparte de incómodo, no están preparadas. Con decir que no tengo ni una sola guardada en el carrete de fotos del iPad…

Es una lástima que no hayan puesto unas de mayor calidad, no para tomar instantáneas precisamente (aunque puntualmente tampoco estaría mal, por ejemplo, para hacer el tonto en Photo Booth), pero sí para hacer videoconferencias de mayor calidad. Probablemente hayan puesto estas tan malas para tener la excusa de poner unas mejores en el próximo iPad, al igual que han ido haciendo con los iPhone.

Aplicaciones del iPad

Cuando sincronicé por primera vez el iPad con iTunes, pasé todas las aplicaciones que tenía para iPhone al iPad, pensando que, a pesar de no estar preparadas para el tablet, podría usarlas indiferentemente. Además, también pensaba que gracias a la Retina Display del iPhone 4 (960×640) y a las aplicaciones ya preparadas con esa resolución, no se verían mal en el iPad, ya que casi casi es su resolución nativa.

Pues decepción total. Todas las aplicaciones hechas para el iPhone se veían horriblemente mal en el iPad en el modo 2x (zoom). Aquellas que pudieran mostrarse a 960×640 en el iPhone 4 se visualizaban a la mitad de resolución, con lo que al ampliarlas a 2x se veían también fatal, con píxeles como puños. Y no sólo los gráficos, sino los textos también. Digo yo que al menos, al poner el modo 2x, podría aplicarse algo de antialiasing. ¿No decían que tenía tanta potencia gráfica?

Así que al final, en el iPad me he quedado sólo con aquellas aplicaciones de iPhone que realmente necesite, que no existen para el iPad (ejemplo: Windows Live Messenger) o que no estoy dispuesto a volver a pagar (ejemplo: TouchTerm SSH).

Es como si el “emulador” de aplicaciones de iPhone que trae el iPad fuera un iPhone 4 pero con la pantalla de una generación anterior. No entiendo la razón para que esto sea así, aunque supongo que como casi siempre: dinero.

¿Por qué? Muy fácil. Un ejemplo: para mi iPhone 4 compro un juego que tiene los gráficos actualizados y se ve con todo su esplendor en la pantalla del teléfono. Ahora compro el iPad y espero no tener que volver a pagar por el mismo juego, pero… a pesar de que el juego está preparado para mostrarse a 960×640, en el iPad se me muestra a 480×320, y a la hora de ampliarlo, píxeles por todas partes. Ah, pero espera, que en la AppStore existe el mismo juego pero “for iPad / HD”. Pero claro, ese plus se paga: no a 0,79 € sino a 3,99 €.

No siempre es así, pero de entre todos los juegos que tengo (que no son pocos) muy, muy pocos son aplicaciones universales. Es decir, aquellas que están adaptadas tanto para iPhone como para iPad (pagando sólo una vez).

Por otra parte, estoy encantado con las aplicaciones de iPad “nativas” (o universales). Generalmente son muy atractivas visualmente y realmente están pensadas para una pantalla mucho más grande que la de un teléfono. El ejemplo por excelencia para mí, es la aplicación oficial de Twitter.

Es totalmente distinta a la del iPhone, más parecida a la versión web y un diseño excelente. Es, con diferencia, la aplicación de terceros que más uso en el iPad, y es que da gusto usarla. ¿Lo malo? Carece de un montón de funciones que sí tiene la versión móvil: nada de búsqueda en la timeline, mapas, ver retweets, tweets cerca de ti, explicación de hashtags, etc. Y lamentablemente, también se me suele colgar más veces de lo aceptable. Nada que no sea solucionable con una actualización, pero…

Hay montones de aplicaciones hechas y diseñadas para el iPad, por supuesto, pero quiero destacar algunas de las que uso: Engadget, Flipboard, El País, El Mundo, IMDb… Como puedes ver, curiosamente selecciono aquellas que me proporcionan información, y es que es lo que más hago en el iPad. En cambio, uso más el iPhone para jugar. Jugar en el iPad también está muy bien, desde luego, pero lo suelo hacer en menos ocasiones.

También me gustaría destacar una en concreto: iTap RDP. Como habrás podido adivinar por el nombre (o no), se trata de un cliente RDP (Remote Desktop Connection) para el iPad. Clientes de este tipo hay muchos en la AppStore, tanto gratis como de pago pero al final me decidí por esta aplicación. Es muy completa: clic derecho, arrastre, teclado virtual, soporte de sonido, varias calidades para redes lentas, etc.

La uso para, obviamente, conectarme por escritorio remoto al ordenador de sobremesa. Sí, soy lo suficientemente vago para iniciar esta aplicación en vez de acercarme a mi ordenador. Aunque si estoy fuera de casa compartiendo el Internet del iPhone, no me viene nada mal tampoco. También la uso para poder visualizar puntualmente algún contenido en Adobe Flash.

Como pequeño inciso, diré que realmente durante todos estos años no me ha importado demasiado no disponer de Flash en el iPhone, pero creo que en el iPad es necesario para que la experiencia web sea completa. Sí, puede que Flash acabe muriendo, pero siguen habiendo muchas webs hechas o con componentes Flash que no puedo disfrutar en el iPad.

Y por último, también me es útil una aplicación que descubrí hace poco: Media Link Player Lite. Se trata de un cliente DLNA/UPnP para así poder hacer streaming de contenidos multimedia alojados en mi ordenador, como también hago con la tele o la PS3. Al igual que con iTap RDP, también hay varios clientes, pero me quedé con este, que además de ser gratuito, funciona bien y es más o menos rápido.

Sincronización entre dispositivos iOS

Días antes de la compra del iPad, me surgió una duda… ¿cómo iba a mantener sincronizados el iPhone y el iPad con la misma información del Calendario, Notas, Contactos, etc.?

Hasta ahora, con el iPhone, era una sincronización directa PC <–> iPhone, pero al entrar el iPad en juego, ya no me sería tan fácil. Lo lógico pasaba por tener la información en la nube y que cada dispositivo estuviera actualizado permanentemente, sin depender de iTunes. Apple tiene la solución a ello y se llama MobileMe.

Lo malo es que es un servicio de pago (79 € anuales) y que yo no estoy dispuesto a pagar por una simple sincronización. Además, corren los rumores de que pronto pase a ser gratuito, que sería lo lógico al existir alternativas gratuitas e incluso mejores como los servicios de Google.

Entonces, ¿por qué no usar los servicios gratuitos de Google? Pues realmente no lo hago por pequeñas cosas, tal vez tonterías o estúpidas manías, pero que para mí son suficientes como para no hacerlo. Primero, las notas no se guardan en Google Bloc de notas como cabría esperar, sino cada nota como un email en Gmail con una etiqueta llamada “Notes”. Segundo; Google Calendar lo he probado en multitud de ocasiones y nunca me ha terminado de gustar. Tercero; los contactos que tengo en el iPhone son en la mayoría contactos que no quisiera ver en los contactos de Google (y viceversa). Cuarto; otras cosas, como la sincronización de favoritos del navegador, no podría hacerla. Y quinto: estoy esperando a ver si realmente se cumplen esos rumores de MobileMe gratis.

Así que de momento, lo que hago es sincronizar habitualmente ambos dispositivos con mi ordenador y olvidarme de momento de la nube. Lo malo es que si modifico, por ejemplo, la misma nota en los dos dispositivos, luego a la hora de sincronizar, me aparecen conflictos, pero ya estoy atento para que eso no ocurra.

Smart Cover

La Smart Cover fue el accesorio extra por excelencia cuando se presentó el iPad 2. Realmente fue algo innovador, útil y chulo que enamoró al público desde el primer momento. Aun así, yo no pensé en comprarla al principio; nunca suelo adquirir accesorios y mucho menos fundas.

Pero la Smart Cover no es una funda, es una tapa que cubre la parte superior del iPad, eso sí, de una forma bastante ingeniosa: anclada mediante imanes al borde lateral izquierdo del tablet. Gracias a ellos, es simplemente acercar el borde de la Smart Cover al lateral del iPad y ¡zas! queda bien sujeta. Tanto, que puedes sostener en el aire el propio iPad desde la Smart Cover (aunque no recomendable jaja).

Y no sólo es una cubierta, también sirve de soporte para mantener el iPad vertical u horizontalmente. Incluso se puede poner de manera que proteja la parte de atrás, volteando la Smart Cover. Además, tiene un agradable detalle: bloquea y desbloquea automáticamente el iPad al cubrirlo o descubrirlo.

Pero (siempre hay un pero), además de ser, en mi opinión, excesivamente cara (39 € la de poliuretano y 69 € la de piel), el mayor defecto que tiene es que mancha la pantalla. Hace exactamente lo contrario a lo anunciado por Apple:

Además, como el forro de microfibra limpia suavemente manchas y huellas digitales, siempre llegará con la mejor cara.

Eso es completamente falso; lo que hace es manchar la pantalla con unas franjas verticales, justo donde están los dobleces de la Smart Cover. Son como unas sombras, algo que queda bastante feo si además tienes la pantalla llena de huellas (lo normal, vamos). Y encima, no se van fácilmente a no ser que limpies la pantalla.

En general estoy satisfecho con la compra, pero esto último me molesta bastante. Al menos me costó sólo 14 € gracias a los 25 € que obtuve en Fnac al comprar el iPad. Y por cierto, ¡fue bastante difícil la elección del color!

Aquí tienes el vídeo con el que Apple presenta su Smart Cover:

Otros detalles

  • iOS y la mayoría de aplicaciones se pueden utilizar en cualquiera de las 4 posiciones posibles, tanto vertical como horizontalmente, a diferencia del iPhone, que suele estar limitado a una o dos posiciones como mucho.
  • El iOS del iPad no incluye muchas de las aplicaciones que vienen de serie en el iPhone, como Calculadora, Tiempo, Bolsa, Reloj, etc. Además, tampoco incorpora funciones como el Control por voz o el tiempo de uso (característica que me fastidia no tener porque no puedo controlar con exactitud la duración de batería).
  • La resolución de pantalla me parece algo baja. Acostumbrado a los 326ppp del iPhone 4, los 132ppp del iPad se me antojan cortos.
  • Si tienes el iPad conectado a una red WiFi, ésta permanecerá activa siempre, aun entrando en reposo.
  • En un uso normal, he podido observar que aproximadamente, una hora de uso equivale a gastar un 10% de batería, consiguiendo así las 10 horas prometidas. Estoy muy satisfecho en este aspecto.
  • Los avisos de batería baja aparecen al llegar al 10% y al 5%, en vez de al 20% y al 10% que aparecen en el iPhone.
  • Los vídeos incrustados, tanto de YouTube como en HTML, salen como tal en la visualización de la página, pudiéndolos reproducir sin ampliarse a pantalla completa. En cambio, en el iPhone, al dar al Play, siempre se visualiza a pantalla completa.
  • El navegador incluido (Safari) renderiza las páginas bastante rápido. Desde luego no tanto como un ordenador normal, pero se va acercando.
  • La conexión a Internet funciona estupendamente bien cuando se usa Compartir Internet del iPhone, tanto por Bluetooth como por WiFi. Si tienes un smartphone con tarifa plana y no planeas sacar mucho tu iPad fuera de casa, no veo razón para comprar el modelo 3G.
  • Sin Smart Cover u otro soporte similar es incómodo escribir en el teclado virtual. Pero una vez solventado el problema de la elevación, escribir en teclado apaisado es cómodo y relativamente rápido. El tema de las tildes podría solucionarse mejor dedicando una tecla exclusiva para ello, aunque de momento existe un atajo: desplazar (no mantener) el dedo hacia arriba en cuando estés en una vocal.
  • Después de un tiempo usando el iPad 2, cuando cogí un iPad de primera generación, la primera sensación es que éste estaba “gordo”. Reamente se nota y se agradece la diferencia de peso y reducción de grosor.

Encuesta

Al igual que en el post del análisis al iPhone 4, aprovecho ya que estoy y publico los resultados de la encuesta que propuse a principios de febrero a quien se pasara por el blog: ¿piensas comprar un tablet este año?. Los resultados han sido los siguientes:

Un 23% dice que sí, que comprará un tablet este año, y de esas personas, un 12% especifica que será un iPad. Por otra parte, la gran mayoría (un 77%) responde que no se comprará ningún cacharrito de este tipo, generalmente por su alto precio (55%) y/o por no convencerles la idea (22%).

En total, 97 votos, que agradezco como siempre. ¡Gracias por vuestra colaboración!

Conclusiones

En general, estoy muy satisfecho con la compra a pesar de las pegas que habrás ido leyendo a lo largo de este análisis. Es un dispositivo que encuentro especialmente útil en esas ocasiones que no tienes ganas de ponerte delante de tu ordenador, por ejemplo después de comer, viendo la tele en el sofá, etc. También es genial que sea tan fácil transportarlo (aunque yo lo concibo como un dispositivo generalmente para usar en casa), con ese estupendo encendido instantáneo y con una larga duración de batería. Además, sus posibilidades se multiplican gracias a la extensa variedad de aplicaciones que puedes encontrar en el AppStore.

Enlace al álbum web de Picasa con todas las fotos (y alguna otra más)